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ENTREVISTA

Brigadier general Fernando Murillo, Director de Antisecuestro y Antiextorsión de la Policía Nacional de Colombia

“En Colombia hemos avanzado significativamente en la lucha contra el secuestro y la extorsión”

29/04/2018 - Por Luisa Millan y Fernando Pérez (corresponsales de ‘Segurilatam’ en Colombia).
Con una trayectoria profesional de más de tres décadas en la seguridad pública, y conocimientos en inteligencia, investigación criminal y estrategias de defensa y seguridad nacionales, Fernando Murillo se encuentra al frente de la Dirección de Antisecuestro y Antiextorsión de la Policía Nacional de Colombia.

-Usted inició su carrera profesional como oficial de policía en 1987. Desde entonces, ha desempeñado distintos cargos en la Policía Nacional de Colombia y atesora numerosas felicitaciones, reconocimientos y condecoraciones. ¿Qué supuso para usted ser designado máximo responsable de la Dirección de Antisecuestro y Antiextorsión?

Fue un sueño hecho realidad. Y al mismo tiempo, una gran responsabilidad, ya que un secuestro es un delito atroz que afecta tanto a la víctima que lo padece como a su entorno más cercano de familiares y amigos. Hablamos, pues, de salvar vidas. Afortunadamente, gracias a los Grupos de Acción Unificada por la Libertad Personal (Gaula), conformado por 1.500 hombres y mujeres, hemos podido lograr resultados muy importantes en los últimos años.

-¿Cuándo se creó la Dirección de Antisecuestro y Antiextorsión? Desde su puesta en marcha, ¿cómo ha evolucionado la lucha contra el secuestro y la extorsión en Colombia?

En los años noventa del siglo pasado, el país vivió una época difícil con los secuestros perpetrados por integrantes del cártel de Medellín y la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). Fue entonces cuando desde el Gobierno y la Policía Nacional se impulsó la creación de las Unidades Antiextorsión y Secuestro (Unase), que en 1995 darían paso a la actual Dirección y a los grupos Gaula. La Dirección es la que articula toda la política gubernamental e institucional para combatir los secuestros y las extorsiones. En la actualidad, también centra su atención en los casos de desaparición forzada.

-¿Hasta qué punto han conseguido disminuir el número de delitos?

Si tomamos como referencia el año 2000, aquel ejercicio fue muy crítico al registrarse 3.572 secuestros. Eso significa que, de media, se contabilizaban casi 10 casos a diario. Sin embargo, en 2017 sólo hubo 193 secuestros, cifra que representa una reducción del 94 por ciento.

-Teniendo en cuenta que los Gaula son considerados grupos de élite, ¿qué perfil se exige a quienes desean formar parte de ellos?

Lógicamente, le damos mucha importancia a la formación de nuestro personal. Tanto es así que en Colombia existe la única escuela antisecuestro del mundo. Concretamente, está ubicada en Sibaté. El resultado son 1.500 hombres y mujeres con unas capacidades reconocidas fuera de nuestras fronteras gracias a las actividades que llevamos a cabo a nivel internacional.

En cuanto al perfil exigido, deseamos que el candidato tenga experiencia policial y conocimientos de inteligencia. Y, además, que sea una persona reservada, analítica, capaz de obtener información y comportarse de tal forma que no sea detectada como funcionario de la Policía Nacional.

También tenemos el perfil del investigador criminal, alguien formado en nuestra escuela judicial con certificación en alguna de sus especialidades: perito en criminalística, fotógrafo, dactiloscopista… Y en la calle debe ser capaz de hacerse cargo del hilo conductor de una investigación hasta lograr capturar a los responsables de un delito o rescatar a una persona.

En el ámbito de la prevención necesitamos profesionales con dotes de relaciones públicas y que se muestren cercanos a los ciudadanos, los gremios, los empresarios y las posibles víctimas de secuestros o extorsiones. Y, finalmente, a nivel de operaciones especiales los candidatos han de ser jóvenes y estar muy preparados física y mentalmente para asumir riesgos en operaciones que se realicen en cualquier escenario.

-¿Cómo es el proceso de selección de los integrantes de los grupos Gaula?

En primer lugar, existe un proceso bastante riguroso para ingresar en la Policía Nacional. Y, posteriormente, una vez que el candidato ha adquirido experiencia en la institución, debe superar exámenes médicos y psicotécnicos, una entrevista y una serie de protocolos establecidos si desea incorporarse a los grupos Gaula. Un perfil muy apto corresponde a profesionales que procedan, por ejemplo, de la Dirección de Antinarcóticos o que hayan trabajado en la Dirección de Investigación Criminal e Interpol (DIJIN) o la Dirección de Inteligencia Policial (DIPOL). En definitiva, necesitamos personas que reúnan unas características y competencias especiales.

-¿Cómo están distribuidos los grupos Gaula a lo largo y ancho de la geografía colombiana?

Actualmente, contamos con 32 grupos Gaula que están presentes en todo el país salvo en los departamentos de Amazonas, Guainía, Guaviare, San Andrés y Providencia y Vichada, ya que en ellos el impacto del delito es menor. En su lugar, tenemos unas comisiones especiales en esas regiones para responder de forma rápida e inmediata a cualquier hecho delictivo que pueda producirse.

-¿El Grupo de Operaciones Especiales (GOES) también colabora en los operativos de la Dirección de Antisecuestro y Antiextorsión?

Así es. El GOES es un grupo de la Dirección. Sus integrantes pasan a formar parte de él después de tres meses de formación en nuestra escuela, los Comandos de Operaciones Especiales y Antiterrorismo (COPES) o los Comandos Jungla y participan en operaciones de rescate y de desarticulación de estructuras criminales dedicadas al secuestro y la extorsión.

-Para luchar contra el secuestro y la extorsión también es importante disponer de personal especializado en ciberseguridad. Al respecto, ¿con qué medios cuentan?

Excelente pregunta. En 2016 se creó el Ciber Gaula, cuya misión es investigar el secuestro informático y otras modalidades delictivas que se dan a través de las redes. Tenemos una gran capacidad para, por ejemplo, realizar extracciones forenses en todos los dispositivos informáticos incautados en operaciones especiales. Extraemos información que se aporta a las investigaciones, facilitando así esclarecer muchos casos,

-Además de los citados, ¿con qué otros medios humanos, materiales, logísticos, tecnológicos, etc., cuenta la Dirección de Antisecuestro y Antiextorsión para cumplir su cometido con las mayores garantías?

Esta Dirección lo que más requiere es movilidad. Y gracias al Servicio Aéreo de la Policía Nacional podemos atender rápidamente una situación que se presente en cualquier rincón del país. Asimismo, las comunicaciones son vitales y, en este sentido, disponemos de equipos de tecnología punta muy costosos. Y, finalmente, nuestros grupos de negociación nos permiten actuar bajo los parámetros de la ley frente a una toma de rehenes.

-¿Qué papel juega la línea telefónica 165 en la lucha contra el secuestro y la extorsión?

A través de las distintas campañas que impulsamos, hacemos mucho hincapié en la línea 165, un número muy fácil de recordar. En el momento en que un ciudadano detecta un caso de secuestro o extorsión, ha de comunicarse con nosotros y le atenderemos inmediatamente, puesto que el servicio está operativo durante las 24 horas del día. Nuestro personal está muy cualificado para atender las llamadas y asesorar a quienes se comunican con la Dirección a través de la línea 165.

-Ya que se ha referido a las campañas, ¿qué puede decirnos de la iniciativa Yo no pago, yo denuncio?

Se trata de una de nuestras estrategias de acercamiento a la comunidad y con ella queremos transmitirle al ciudadano que si un día paga una extorsión, tendrá que seguir haciéndolo toda la vida. A veces, la gente piensa que va a solucionar su problema pagándole al delincuente, cuando lo que realmente hace es llamar más la atención de las organizaciones delictivas.

La campaña Yo no pago, yo denuncio se lleva a cabo junto a gremios como la Asociación Nacional de Empresarios de Colombia (ANDI), la Federación Nacional de Comerciantes (Fenalco), la Cámara Colombiana de la Construcción (Camacol), la Asociación Hotelera y Turística de Colombia (Cotelco), etc., ya que están muy afectados con el tema de la extorsión y, en algún caso, del secuestro. Y también la materializamos con líderes comunales a través de charlas, el Plan Padrino o WhatsApp.

-En materia de colaboración, ¿cuál es la relación existente entre la Dirección de Antisecuestro y Antiextorsión con las fuerzas policiales de otros países?

En octubre del año pasado se celebró el VII Congreso Internacional de Lucha contra el Secuestro y la Extorsión en Cartagena de Indias, una iniciativa de nuestra Dirección. Desde la creación del evento, comenzamos a invitar a grupos homólogos de otras naciones y en 2017 contamos con la participación de representantes de 31 países de todos los continentes. Y también hemos invitado a gremios económicos de gran importancia, para que le contaran al mundo cómo estaban colaborando con la Policía Nacional de Colombia, y, por supuesto, a medios de comunicación.

El propósito de esta cumbre es crear una comunidad internacional que dé lugar a un intercambio de información a través de una plataforma tecnológica segura, lo cual nos ha permitido resolver casos de colombianos secuestrados en otros países o de extranjeros retenidos en Colombia.

-No podemos concluir la entrevista sin preguntarle por el posacuerdo. ¿Qué opinión le merece esta etapa histórica que está viviendo el país?

Lo que destacaría de esta etapa del posacuerdo es que todo el trabajo que se ha realizado desde el Gobierno ha dado sus frutos a la hora de desarmar a las FARC, que era uno de los grupos que más colombianos o extranjeros secuestraba. Deseamos que en las zonas que eran controladas por las FARC confíen en las instituciones públicas, que nos brinden información y que sus ciudadanos no permitan que los extorsionen o secuestren. Tiene que existir un esfuerzo común entre las autoridades político-administrativas, los ciudadanos de esas regiones donde operaban las FARC y la Policía Nacional de Colombia a través de la Dirección de Antisecuestro y Antiextorsión.

-Para finalizar, ¿desea transmitirle algún mensaje a los lectores de Segurilatam?

Como he comentado anteriormente, es muy importante denunciar. Y ante casos como la denominada llamada carcelaria, los ciudadanos no deben contestar si el número no está registrado en su directorio. Y en el supuesto de que lo hagan, les recomendamos que no entablen un diálogo con la persona que está al otro lado del teléfono si creen que se trata una extorsión. Conviene no olvidar que los delincuentes son muy hábiles para sonsacar información, atemorizar, amedrentar y lograr su objetivo: que su víctima pague y no denuncie.

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