/ Segundo semestre 2025 28 Monográfico Infraestructuras críticas Mary Pily Loo Castillo Directora de Supervisión de Riesgo Operacional y Tecnológico de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores Cristian Mata CISO de Balanz Capital El foco debe estar en la ciberresiliencia. Las infraestructuras críticas, en general, enfrentan un ecosistema de amenazas cada vez más sofisticado. El ransomware, los ataques a la cadena de suministro y la explotación del factor humano a través de ataques de ingeniería social pueden llegar a representar riesgos sistémicos en sectores como el financiero. Los retos son que las entidades puedan realizar inversiones proporcionales en tecnología, fortalecer la gobernanza del riesgo y desarrollar una cultura de seguridad proactiva con la ejecución de inversiones adecuadas en tecnología de detección temprana y en la modernización de infraestructuras que pueden ser obsoletas y que, en ocasiones, toma su tiempo a los altos mandos concientizar sobre su importancia. La migración a la nube y la adopción de inteligencia artificial exigen protocolos de riesgo actualizados que aseguren que la innovación tecnológica no comprometa la estabilidad ni la confidencialidad de la información de los usuarios. La colaboración y el intercambio de inteligencia de amenazas son un pilar fundamental para la defensa colectiva. Por tanto, participar en ejercicios colaborativos permitirá tener preparadas las estrategias adecuadas para reaccionar ante un evento o incidente, así como fortalecer la cibercultura de la organización. Los principales retos para las infraestructuras críticas en Argentina y Latinoamérica se centran en cuatro puntos principales. El primero es la fragmentación normativa y la baja madurez regulatoria. A diferencia de otras regiones, aún falta una legislación robusta y homogénea que defina estándares mínimos de ciberseguridad para sectores críticos como energía, banca o salud. El segundo está relacionado con las limitaciones en visibilidad y monitoreo OT. Muchas infraestructuras operativas aún operan con tecnologías legadas, sin capacidades de detección temprana ni segmentación adecuada, lo que dificulta aplicar modelos zero trust o de respuesta automatizada. El tercero es la gestión de identidades privilegiadas y accesos remotos. En entornos híbridos, la exposición a amenazas se incrementa. La adopción de soluciones PAM y MFA es clave, pero su implementación aún es incipiente en muchos sectores. Y el cuarto es la escasez de talento especializado. La demanda supera ampliamente la oferta de profesionales con experiencia en ciberseguridad industrial, lo que limita la capacidad de respuesta ante incidentes complejos. La colaboración regional, la inversión en tecnología y la profesionalización del sector son también esenciales para fortalecer la resiliencia de nuestras infraestructuras críticas. “La colaboración y el intercambio de inteligencia de amenazas es fundamental” “Aún falta una legislación robusta y homogénea para sectores críticos”
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