Segurilatam 010

Primer cuatrimestre 2019 11 entrevista Inteligencia tro. Y a ellos se sumaron personas jóve- nes procedentes de la Administración o la universidad que tenían un espíritu de trabajo y una visión de las cosas total- mente distinta. Aquello ayudó y aportó mucho. Pero a Gutiérrez Barrios le mo- lestó mucho. Nunca entendió que esos perfiles profesionales que incorpora- mos al CISEN sirvieran para las labores de inteligencia. En sus inicios, la plantilla del CISEN no superaba las 50 personas. Al principio no quise tener más recursos hasta que no estuvieran definidas todas las com- petencias. Cuando dejé el centro habría unas 800 o 900 personas. Y me ocupé mucho de que en las oficinas centrales hubiese profesionales muy preparados. Lamentablemente, y creo que es un problema que subsiste, no puede de- cirse lo mismo de los delegados estata- les y sus colaboradores. -¿Cómo era la figura del analista en aquellos tiempos? Tenía un perfil universitario. Hablamos de individuos de 30 años con entu- siasmo, entrega, curiosidad por saber más. En cuanto a la admisión del per- sonal, había una gran severidad. Nadie se incorporaba al CISEN sin haber supe- rado los filtros. Hoy en día, eso no es así. El centro ha acabado convirtiéndose en un nido de amistades e intereses. Y, sin duda, eso ha deteriorado la calidad del trabajo. -En los orígenes del CISEN, ¿cómo fue la relación con el presidente Carlos Salinas de Gortari? Teníamos que demostrarle que aque- llo que él había heredado y asumido como su hijo potencial servía para algo. Al presidente le facilitábamos informa- ción rutinaria, pequeños mensajes, y no recortes de periódico, que era una vieja costumbre heredada de los tiem- pos de la DFS que yo traté de erradi- car. La visión del CISEN era la de saber qué estaba pasando y qué iba a pasar en las próximas semanas o meses. Poco a poco, pudimos acreditar que el cen- tro servía para alertar al presidente de lo que sucedía o podía suceder. -¿Cómo ha cambiado la inteligencia en estos últimos 30 años? En el libro Torpezas de la inteligencia ex- plico qué ha pasado en términos de descripción. En términos de valoración ha habido altibajos, porque en algunos momentos el CISEN cayó en manos de personas que no tenían experiencia ni interés. Algunas aportaron su conoci- miento y experiencia y otras hicieron un esfuerzo por tecnificar el centro. Hubo de todo. -Bajo su punto de vista, ¿de qué de- pende el éxito en las labores de inte- ligencia? Lo digo con gran firmeza: contunden- temente, de la comprensión del presi- dente de la nación, de su confianza. Si no existe el convencimiento de que el presidente y su equipo íntimo de cola- boradores valoran que la información que se les entrega es confiable y que sirve para algo, un centro de inteligen- cia no avanza. Se estancará en meses y años de improductividad. -¿Qué opinión le merece que los de- partamentos de Seguridad Corpora- tiva de las empresas, sobre todo de las que operan en varios países, se sir- van cada vez más de la inteligencia para garantizar la continuidad del ne- gocio y brindar protección a sus em- pleados desplazados? Contesto con gusto a esta pregunta porque es un bien para mi país. Las ins- tituciones empresariales transnaciona- les de alto nivel han traído consigo a México un instrumento de trabajo que para ellas es normal. Es normal en Ber- lín, Londres, Madrid o Nueva York. Me refiero a la seguridad y su inevitable congénere que es la inteligencia. Eso lo han transmitido a los corporativos loca- les. Actualmente, las grandes institucio- nes mexicanas tienen un trabajo muy avanzado en seguridad e inteligencia, hasta tal punto que, en muchos casos, van por delante del Gobierno. -El CISEN ha sido reemplazado por el nuevo Centro Nacional de Inteligencia (CNI). ¿Cuál es su valoración? No puedo opinar porque no sé de qué se trata. ¿Dicen que ya desapareció el CISEN? No ha desaparecido nada. Se le ha sustituido por el CNI pero nadie tiene claro por qué ni con qué ideas o programas. Hay una indefinición muy grande y creo que no saben ha- cia dónde van. El hecho de que se haya cambiado un nombre por otro es insig- nificante. El general Jorge Carrillo Olea y Javier Borredá, director comercial de ‘Segurilatam’, en el transcurso de la entrevista concedida por el fundador del CISEN a nuestra publicación..

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