Segurilatam 013

73 artículo técnico Seguridad Aeroportuaria Primer cuatrimestre 2020 mos las aerolíneas que formamos parte de la Asociación Internacional de Trans- porte Aéreo (IATA, por sus siglas en in- glés) adquiere relevancia y es esencial en el actual contexto de seguridad en el que las compañías aéreas operamos. El SeMS, que no es otra cosa que el acrónimo de Security Management Sys- tem, integra una serie de componen- tes que deben ser implementados en forma transversal en toda la empresa: Compromiso de la alta dirección. Provisión de recursos. Establecimiento de manuales y pro- cedimientos. Sistema de gestión del riesgo y eva- luación de amenazas. Sistema de respuesta a la emergencia. Control y aseguramiento de la calidad. Este último es un elemento básico para la mejora continua, siendo la cul- tura de seguridad el elemento que per- mea todo el sistema. Pero de nada sirve que sólo uno de los actores de la indus- tria aeronáutica incorpore un sistema de gestión de seguridad si el resto no lo hace. Por ello, y por la necesidad de que to- dos avancemos y trabajemos en con- junto, la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) ha incorporado la generación de una fuerte cultura de se- guridad, como uno de sus objetivos, en el Plan Global de Seguridad de la Avia- ción (GASeP, por sus siglas en inglés). Reporte de incidentes Muchas son las iniciativas y activida- des que van en esa dirección. Una de ellas es fomentar la cultura del reporte, siendo esta una de las acciones a nivel global, que se mencionan en el plan de trabajo del GASeP, que deben ser im- pulsadas. No hay duda sobre la necesidad de reportar actos de interferencia ilícita. Sin embargo, tal y como el SeMS plantea, hay una gran riqueza en un sistema de reporte que promueva que cada uno de los colaboradores informe de even- tos inusuales y circunstancias sospe- chosas, pero también desviaciones en procedimientos de seguridad. Cono- cer y poder corregir incidentes tan co- munes como un acceso descuidado en un cambio de turno puede hacer la di- ferencia. Nuestra primera línea de defensa son nuestros colaboradores y guardias de seguridad que se encuentran en la ope- ración. Y la capacidad y la responsabili- dad de reportar y comunicar todo tipo de incidentes nos provee de una infor- mación invaluable para detectar vul- nerabilidades y conocer y comprender sus causas y factores para corregirlas y evitar recurrencias, actuando de forma preventiva. Estos datos permiten cali- brar y actualizar los análisis de riesgo y las evaluaciones de amenazas, imple- mentando medidas para que el riesgo residual sea aceptable. Trabajo en equipo De esta manera, se logra reducir la nor- malización del riesgo y evitar caer en la trampa mental de la complacencia: como aún no ha pasado nada, nada va a pasar. En realidad, lo que sucede es que estamos ciegos, porque desde los escritorios de las posiciones directivas y gerenciales no se tiene el pulso de lo que sucede en realidad en la operación. Por ello, todos los que formamos parte de la industria aeronáutica tene- mos la responsabilidad de colaborar y trabajar en equipo. En la seguridad no hay competencia. Esto es especial- mente relevante, ya que las amenazas a la seguridad cada vez son más diversas, más amplias y menos tradicionales. In- cluso se extienden más allá del espacio aeroportuario. Contar con un sistema de gestión de la seguridad en el marco de una cultura de seguridad robusta nos permitirá me- jorar el nivel de seguridad de nuestra industria y así estaremos mejor prepara- dos para lo inesperado. En el sector aeroportuario tenemos la responsabilidad de colaborar y trabajar en equipo. En la seguridad no hay competencia

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