Segurilatam 019

/ Tercer cuatrimestre 2021 90 artículo técnico Infraestructuras críticas Y a pasaron algunos meses, pero todos recordamos los primeros días de la pande- mia. Y en función de en qué parte del mundo lo vivimos, estábamos entre asombrados y asustados viendo las noticias de lo que sucedía en aque- llos países donde, en primer lugar, la COVID-19 atacó brutalmente a los secto- res más vulnerables. O por el contrario viviéndolo en primera persona, sufriendo los estragos de esta nueva enfermedad que tantas vidas se ha llevado desde fi- nales de 2019. En esas primeras semanas y meses, además de valorar increíblemente nues- tra salud, se aprendió a valorar la im- portancia de las cadenas de suministro globales, regionales y locales que hacen posible que cada uno de nosotros ten- ga a su disposición los productos y los servicios necesarios para poder cubrir nuestras necesidades. Productos esenciales Muchas personas tomaron conciencia de que no era precisamente magia lo que hacía posible que los estantes de los pasillos del supermercado a pocos metros de casa, la tienda pequeña de alguna ciudad o las gavetas de los hos- pitales estuvieran llenos de productos. Esa magia era generada por cientos de trabajadores, centros de distribución, plantas y transportes por tierra, mar y aire que también se vieron afectados por la pandemia. Disponer de alimentos, papel higié- nico, tinta para impresora, un coche, mascarillas o respiradores depende de grandes redes de interconexión que ha- cen posible el ciclo de producción de bienes y servicios y que estos lleguen al consumidor final, involucrando materias primas, su transformación y manufactu- ra, su almacenamiento y posterior trans- porte para llegar al cliente final, ya sea una tienda, una casa o escuelas, hospi- tales, otras industrias, etc. De pronto, “la disrupción de la cadena de suministro” se hizo un tópico genera- lizado al ver cómo se cerraban puertos y aeropuertos, se imponían restricciones a la libre movilidad, se cerraban indus- trias, etc. Todos nos convertimos en expertos improvisados, analizando las necesidades de nuestras familias y el inventario disponible en nuestras des- pensas y botiquines para comenzar a buscar con antelación cómo satisfacer esas necesidades, priorizando aquellos productos considerados esenciales en nuestro particular contexto marcado por la incertidumbre. Lo que hizo visible esta pandemia de una forma muy extendida es la relevan- cia de este sector económico en nuestro día a día. Y para los responsables de la seguridad, nos hizo aún más conscien- tes de la inmensa responsabilidad que es hacer posibles que estas arterias, que son las cadenas de suministro, puedan operar en forma fluida, sin obstáculos, sin incidentes que afecten al comercio global, regional y local, corazón del esti- lo de vida de gran parte de las socieda- des modernas. Impactos negativos La situación excepcional que se vivió en los primeros meses de 2020, lejos está de haberse normalizado. Aún se siguen sufriendo impactos que van desde la crisis de los semiconductores que está afectando a todo el sector tecnológico y, a su vez, a otros como el de salud, hasta retrasos considerables en el abasteci- miento de diversos productos. Sin embargo, no es necesaria una pandemia para impactar negativamen- te una cadena de suministro. Hace solo unos meses, en marzo de este año, el canal de Suez, punto crítico del comer- cio entre Asia y Europa, se vio colapsado por un barco encallado. La mayor parte del comercio, incluyendo bienes vitales como equipos médicos y de protección, etc., depende del canal de Suez. Tenga- mos en cuenta que, aproximadamente, La seguridad en la cadena de suministro: protegiendo las arterias del comercio A licia S orroza D irectora de S eguridad C orporativa de DHL S upply C hain M éxico

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