Tras su nombramiento en marzo de 2013, el Papa Francisco se convirtió en el primer pontífice latinoamericano. Y su sucesor, León XIV, también tiene grandes vínculos con América Latina, ya que fue obispo de Chiclayo (Perú). De ahí que en los últimos años se haya incrementado el número de personas que viajan desde Latinoamérica hasta la Ciudad del Vaticano, donde se encuentran los coloridos integrantes de la Guardia Suiza Pontificia.
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¿Qué es la Guardia Suiza? ¿La Guardia Suiza protege al Papa?
La Guardia Suiza Pontificia es un cuerpo militar que protege al Papa y la Ciudad del Vaticano. Es considerada el ejército más pequeño y antiguo del mundo que aún sigue operativo, pues sus orígenes datan de principios del siglo XVI.
¿Por qué la Guardia del Vaticano es suiza?
La Guardia del Vaticano es suiza debido a una tradición que se remonta al siglo XVI, cuando el Papa Julio II contrató a mercenarios suizos por su reconocida lealtad, disciplina y habilidades militares:
- Reputación de los mercenarios suizos. Durante los siglos XV y XVI, los soldados mercenarios suizos gozaban de reputación en Europa por su condición de combatientes profesionales, aguerridos y fieles. De ahí que sus servicios fuesen requeridos por algunos monarcas europeos.
- Fundación de la Guardia Suiza. En 1506, el Papa Julio II, que necesitaba protección en un contexto de inestabilidad política, reclutó a un contingente de mercenarios suizos. Así se creó la Guardia Suiza Pontificia.
- Lealtad histórica. La lealtad de sus integrantes quedó de manifiesto en 1527 durante el Saqueo de Roma. Numerosos guardias suizos perecieron defendiendo al Papa Clemente VII de las tropas del emperador Carlos V. Gracias a su protección, el pontífice pudo huir a un lugar seguro y ese sacrificio selló un vínculo entre la Guardia Suiza y el papado que permanece vigente.
A lo largo de los años, esa protección al Papa se ha mantenido y la Guardia Suiza, que no forma parte del Ejército suizo y es contratada directamente por la Santa Sede, se ha consolidado como un cuerpo militar de élite.

¿Cuáles son las funciones de la Guardia Suiza?
La tarea principal de la Guardia Suiza, que depende directamente del Sumo Pontífice, es velar constantemente por la seguridad del Papa y de su residencia. De igual manera, entre sus funciones se encuentran:
- Acompañar al Papa en los viajes.
- Vigilar los accesos al Estado de la Ciudad del Vaticano.
- Proteger el Colegio Cardenalicio durante la Sede Vacante, resguardando así a todos los cardenales en el tiempo que transcurre desde el fallecimiento o la renuncia de un papa hasta la elección del siguiente pontífice.
- Realizar otros servicios de orden y honor.
En la formación de los guardias suizos cabe destacar su entrenamiento para observar el comportamiento de las personas que visitan la Ciudad del Vaticano y analizar el entorno para prevenir posibles amenazas contra los activos que deben proteger.
¿Cómo es el uniforme de la Guardia Suiza?
El uniforme de inspiración renacentista de la Guardia Suiza es muy llamativo por su combinación de colores: rojo, azul y amarillo. Popularmente, su creación se le atribuye al arquitecto, escultor, pintor y poeta Miguel Ángel. Sin embargo, el diseño actual corresponde a Jules Répond, comandante del cuerpo entre 1910 y 1921.

¿Cómo entrar a la Guardia Suiza del Vaticano? Requisitos
Para formar parte de este cuerpo de élite encargado de la protección del Papa y la Ciudad del Vaticano, los aspirantes han de cumplir una serie de requisitos:
- Ser hombre de nacionalidad suiza.
- Ser católico practicante.
- Tener entre 19 y 30 años.
- Haber realizado la instrucción básica en el Ejército suizo.
- Medir, al menos, 1,74 metros de estatura.
- Poseer un título profesional o haber estudiado en la universidad.
- Ser soltero al momento de alistarse.
¿Cuánto gana un guardia suizo en el Vaticano?
El sueldo base de un miembro de la Guardia Suiza Pontifica ronda los 1.500 euros netos al mes. Si bien se trata de un salario modesto, los guardias se benefician de compensaciones y ayudas adicionales:
- Vivienda. Los guardias suizos disfrutan de alojamiento gratuito en la Ciudad del Vaticano o en Roma.
- Pensión completa y seguro médico gratis. Lo cual también contribuye a reducir sus gastos personales.
- Libres de impuestos. Como empleados del Vaticano, están exentos de pagar impuestos por sus ingresos.
- Beneficios familiares. Además, los oficiales de mayor rango pueden tener acceso a beneficios como educación gratuita para sus hijos.
- Vacaciones. Y los guardias suizos tienen derecho a 30 días de vacaciones anuales pagadas.
En definitiva, la Guardia Suiza vela por la seguridad del Papa, su residencia y la Ciudad del Vaticano. Y pertenecer a este cuerpo de élite es visto como un honor y un deber religioso.
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