Venezuela | Infraestructuras críticas

Infraestructuras críticas petroleras en Venezuela: seguridad y geopolítica

Los venezolanos están sufriendo problemas de suministro de combustible. Por otra parte, el intervencionismo de EEUU en Venezuela ahoga a Cuba y México se arriesga a sufrir sanciones si abastece a la isla.

Bandera de Venezuela con una infraestructura de extracción de petróleo y un billete de 100 dólares
Por Redacción.

El control de las infraestructuras críticas petroleras en Venezuela ha trascendido la esfera económica para convertirse en un desafío de seguridad nacional y regional de primer orden. En un contexto marcado por la inestabilidad operativa y las crecientes tensiones geopolíticas, la protección de los activos estratégicos de la compañía estatal Petróleos de Venezuela, S.A. (PDVSA) se ha convertido en un asunto esencial para la supervivencia del país y su relación con Cuba.

Desabastecimiento y seguridad nacional

A pesar de ser el país con las mayores reservas probadas de petróleo, los venezolanos sufren problemas de abastecimiento de combustible. Un escenario que está impactando negativamente en el transporte público y de carga, así como en la actividad agrícola e industrial.

De igual manera, si bien se prioriza el aprovisionamiento a las fuerzas militares y policiales, las dificultades en el suministro de combustible y energía están afectando a los patrullajes, las respuestas a emergencias, los sistemas críticos de defensa y los radares; es decir, a la seguridad nacional.

El eje Caracas-La Habana y las infraestructuras críticas petroleras

La detención del presidente venezolano Nicolás Maduro, el pasado 3 de enero, por parte de fuerzas militares especiales de Estados Unidos (EEUU) y el intervencionismo en el país por parte de la Administración Trump ha tenido efectos colaterales para la vecina Cuba.

Desde la firma del Convenio Integral de Cooperación, el 30 de octubre de 2000, por parte de Hugo Chávez y Fidel Castro, entonces mandatarios de Venezuela y Cuba, respectivamente, la seguridad energética de la isla caribeña ha estado intrínsecamente ligada a la operatividad de su vecino del sur.

Sin embargo, todo parece indicar que esa dependencia de las infraestructuras críticas petroleras venezolanas ha llegado a su fin: el 11 de enero, el presidente estadounidense Donald Trump aseguró que “no habrá más petróleo ni dinero de Venezuela para Cuba”. Ante ese anuncio, su homólogo cubano, Miguel Díaz-Canel, manifestó que “Cuba está dispuesta a defender la patria hasta la última gota de sangre” y advirtió que “nadie nos dicta qué hacer”.

¿Cuál es el papel de México en el tablero energético de la región?

Ante ese corte de suministro a Cuba por parte de las infraestructuras críticas petroleras de Venezuela, México ha surgido como proveedor energético. Recientemente, la presidenta mexicana Claudia Sheinbaum ha defendido esa posición aclarando que el envío de crudo a la isla responde a “contratos históricos y ayuda humanitaria”.

Al respecto, si bien el secretario de Energía de EEUU, Chris Wright, ha indicado que “no interferirán” ni detendrán el envío de petróleo mexicano a Cuba “por ahora”, legisladores y analistas advierten sobre los riesgos de posibles sanciones o tensiones comerciales si México continúa siendo el salvavidas de la isla.