Desafortunadamente, en el último año se han registrado muertes en festejos de fútbol en Latinoamérica y Europa que invitan a reflexionar sobre la seguridad en concentraciones masivas relacionadas con el deporte rey que se llevan a cabo dentro y fuera de los recintos deportivos. El último episodio ha tenido lugar en la Ciudad de México durante la celebración del triunfo de la selección mexicana sobre Ecuador en el Mundial 2026.
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Cuatro fallecidos en la Ciudad de México
El Mundial de Fútbol 2026 ha dejado constancia de los riesgos que implican las aglomeraciones sin una planificación de contingencia adecuada. El pasado 30 de junio, el pase de la selección mexicana a octavos de final tras vencer a Ecuador desató una movilización masiva de más de un millón de personas en el Paseo de la Reforma de la Ciudad de México.
La inmensa presión de la multitud concentrada en las inmediaciones del Ángel de la Independencia provocó el fallecimiento por asfixia de tres personas, así como el deceso de otra debido a una crisis epiléptica que derivó en un paro cardiorrespiratorio en un entorno colapsado para los servicios de emergencia.
Días antes, el 24 de junio, en la zona turística de Cabo San Lucas, la euforia por el triunfo mexicano ante la selección de la República Checa provocó que una multitud rodeara y vandalizara un vehículo particular. El conductor, víctima del pánico, aceleró arrollando a 17 personas. Tras el incidente, la masa agredió brutalmente al automovilista, quien falleció días después en el hospital debido a traumatismos severos.
Disturbios en Francia tras el triunfo del PSG
Europa es otro ejemplo de muertes en festejos de fútbol: la conquista de la segunda Champions League de la UEFA por parte del Paris Saint-Germain (PSG) ante el Arsenal degeneró en disturbios generalizados en las calles de la capital francesa.
A pesar de un despliegue policial que superó los 8.000 efectivos en zonas críticas como los Campos Elíseos, el balance oficial de la Fiscalía de París confirmó una persona fallecida –un joven motociclista de 24 años, hincha del PSG, que impactó a gran velocidad contra bloques de hormigón en la circunvalación periférica de la ciudad– y centenares de heridos, muchos de ellos pertenecientes a los cuerpos de seguridad.
Además, se detuvo a casi un millar de personas a lo largo y ancho del país por delitos de agresión a la autoridad, robo, vandalismo y alteración del orden público.
Un fallecido y decenas de heridos en Lima
En el contexto latinoamericano de clubes, las concentraciones masivas previas a los encuentros también han demostrado ser muy peligrosas. El 3 de abril, en la víspera del clásico del fútbol peruano entre Alianza Lima y Universitario de Deportes, miles de aficionados blanquiazules se congregaron en la tribuna sur del Estadio Alejandro Villanueva para realizar el tradicional banderazo de apoyo.
El excesivo número de aficionados y los constantes empujones en las gradas provocaron incidentes que saturaron los accesos. El banderazo se saldó con un hincha muerto y al menos medio centenar de heridos de diversa consideración, lo que motivó la clausura inmediata del recinto por parte de las autoridades.
Los sucesos acaecidos en los últimos meses a ambos lados del Atlántico ponen de manifiesto que las muertes en festejos de fútbol, lejos de ser considerados hechos aislados, invitan a reforzar las medidas de seguridad, tanto dentro como fuera de los estadios, de cara a que los partidos, eventos y celebraciones relacionados con el mundo del fútbol se celebren en un contexto de normalidad.
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