El 20 de enero de 2025, Donald Trump asumió su segundo mandato como presidente de Estados Unidos (EEUU). En materia de seguridad, el primer año de Trump en la Casa Blanca ha estado marcado por la soberanía nacional, una política de tolerancia cero contra la delincuencia en el país, el control fronterizo, una actividad intensa en Latinoamérica y el uso de la diplomacia directa en los conflictos internacionales.
Nueva Estrategia de Seguridad Nacional
Uno de los hitos del primer año de Trump ha sido la publicación de la nueva Estrategia de Seguridad Nacional. Como ya informó Segurilatam, el documento persigue centrar la acción internacional en la protección de los intereses nacionales esenciales, reforzar la soberanía estadounidense, evitar conflictos mayores y consolidar la posición económica, militar y tecnológica del país.
Seguridad interna y orden público
En el ámbito doméstico, durante el primer año de Trump se han llevado a cabo acciones de tolerancia cero contra la inseguridad. En este sentido, el mandatario ordenó la federalización temporal del Departamento de Policía Metropolitana y el despliegue de la Guardia Nacional en Washington DC, así como una mayor presencia de la fuerza pública en Los Ángeles, Memphis y Nueva Orleans con el propósito de combatir el crimen y la inmigración irregular.
Por otra parte, el Pentágono ha comunicado que se han cumplido los objetivos de reclutamiento en las Fuerzas Armadas tras años de déficit. La Administración Trump atribuye ese cambio a un nuevo enfoque institucional que prioriza la formación militar y el patriotismo, desechando programas sociales que, según la Casa Blanca, distraían a las tropas de su misión principal.
Seguridad fronteriza y migratoria
Además, durante el primer año de Trump se ha firmado la ley H.R.1, conocida como One Big Beautiful Bill Act, cuyo fin es concluir el muro fronterizo con México y desplegar tecnologías de vigilancia de última generación. Además, en el marco de las políticas de seguridad fronteriza y migratoria cabe destacar las siguientes acciones:
- Refuerzo de la vigilancia. Incremento masivo de agentes en la frontera sur de cara a frenar los cruces ilegales.
- Deportaciones masivas. Aplicación temporal de la Ley de Enemigos Extranjeros para deportar a presuntos miembros de pandillas venezolanas.
- Suspensión de programas. Cancelación de procesos de parole humanitario argumentando que los permisos de permanencia temporal en EEUU concedidos a ciudadanos de Cuba, Haití, Nicaragua y Venezuela podían representar un riesgo para la seguridad nacional.

Política exterior y relaciones regionales
En el plano internacional, el primer año de Trump ha estado caracterizado por la diplomacia directa. En Oriente Medio, Washington mantiene su apoyo a Israel. Y en el conflicto entre Ucrania y Rusia, Donald Trump presiona a Volodímir Zelenski para que acepte un acuerdo de paz con Vladímir Putin. En cuanto al continente americano, la actividad del presidente estadounidense ha sido especialmente intensa:
- México. Aunque Trump es partidario de intervenir contra los cárteles de la droga, no ha llegado a autorizar operaciones militares en territorio mexicano. Por su parte, la presidenta Claudia Sheinbaum ha dejado claro que no permitirá ninguna actuación que vulnere la soberanía de su país, manteniendo una postura firme de colaboración pero sin presencia de tropas extranjeras.
- Venezuela y Cuba. Tras la detención del mandatario venezolano Nicolás Maduro y su esposa, el gobierno estadounidense intenta aumentar la presión sobre Cuba. Entre otras medidas, la Casa Blanca contempla proponer sanciones contra México si continúa abasteciendo petróleo a la isla caribeña.
- Colombia. Donald Trump ha vinculado la ayuda económica y militar a la obtención de resultados inmediatos en la erradicación de cultivos de droga, advirtiendo al gobierno de Gustavo Petro que EEUU podría tomar medidas por su cuenta si no se recupera el control de las zonas rurales.
- Alianzas estratégicas. En el primer año de Trump se han reforzado los lazos de seguridad con líderes como Nayib Bukele (El Salvador), Javier Milei (Argentina) y el recientemente elegido presidente de Honduras, Nasry Asfura, buscando un bloque de aliados sólido frente al crimen organizado.
Interés en la adquisición de Groenlandia
Más allá del continente americano, el interés por la adquisición de Groenlandia también ha sido protagonista en el primer año de Trump. Al respecto, el presidente sostiene que tomar la isla es fundamental para la defensa del Ártico y el control de recursos estratégicos frente al avance de China y Rusia en el Polo Norte.
Archivado en:






