En materia de sanidad, la seguridad humana se encuentra en riesgo en América Latina. Pero, más allá del ámbito de las consecuencias de los desastres naturales y futuras pandemias para la salud, ¿qué significa dicho concepto y sus distintas dimensiones? ¿Cuáles son las principales amenazas para la seguridad de los seres humanos?
¿Qué es el concepto de seguridad humana?
De manera formal, el término seguridad humana fue introducido por el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en su Informe sobre Desarrollo Humano de 1994. Dicho documento propuso redefinir la seguridad tradicional –centrada en la defensa del Estado– hacia una visión enfocada en las personas, subrayando que la seguridad debe garantizar sus derechos, libertades y bienestar básico.
Según esa definición, la seguridad humana se apoya en dos pilares fundamentales retomados del discurso de las Cuatro Libertades del presidente estadounidense Franklin D. Roosevelt (1941) y adaptados por el PNUD en 1994. Ambos expresan las condiciones básicas para que toda persona viva con dignidad y sin amenazas que comprometan su vida o su bienestar. Así, la seguridad humana comprende:
- Freedom from fear. Libertad frente al temor, entendida como la protección de las personas frente a la violencia, los conflictos, la represión o cualquier forma de inseguridad física que limite su libertad o ponga en riesgo su vida.
- Freedom from want. Libertad frente a la necesidad, que implica garantizar el acceso a los recursos y servicios esenciales –como alimentación, salud, vivienda o un medio ambiente sano– para llevar una vida digna y estable.
Además, la Organización de las Naciones Unidas (ONU), en su Resolución 66/290 de 2012, reafirmó que la seguridad humana es un enfoque centrado en las personas, preventivo y contextual, que ayuda a los Estados a identificar y responder a desafíos que ponen en riesgo la supervivencia, los medios de vida y la dignidad de los seres humanos.
Siete dimensiones de la seguridad humana
El enfoque de seguridad humana se articula en siete dimensiones interrelacionadas. Ninguna puede considerarse de forma aislada: los riesgos en una dimensión tienden a afectar a las demás. A continuación se describen estas dimensiones con sus amenazas principales en Latinoamérica.
Seguridad alimentaria
La seguridad alimentaria se refiere al acceso físico, económico, social y cultural a alimento suficiente, inocuo y nutritivo para satisfacer las necesidades dietéticas que permitan una vida activa y saludable. En cuanto a sus amenazas en América Latina, figuran las siguientes:
- Cambio climático (altera los patrones de lluvias y afecta a las cosechas).
- Desigualdades territoriales (zonas rurales marginadas).
- Impacto de desastres naturales como huracanes o inundaciones.
- Inflación de alimentos.
- Pérdidas tras las cosechas.
- Sequías prolongadas.
Seguridad ambiental
Continuando con las dimensiones de la seguridad humana, la seguridad ambiental implica la protección del medio ambiente frente a degradaciones, contaminación, pérdida de biodiversidad y cambio climático, así como asegurar recursos como agua limpia, aire saludable y ecosistemas funcionales. Entre sus amenazas se encuentran:
- Contaminación del agua y el aire en grandes ciudades.
- Deforestación (de manera especial, en el Amazonas y Centroamérica).
- Degradación del suelo.
- Fenómenos extremos como sequías, inundaciones o huracanes.
- Minería ilegal.
- Pérdida de hábitats.
Seguridad comunitaria
En cuanto a la seguridad comunitaria, es el derecho a vivir en una comunidad segura libre de violencia social, discriminación, conflictos étnicos o territoriales y con cohesión social y respeto cultural. En este caso, las amenazas son:
- Conflictos territoriales indígenas.
- Discriminación contra grupos vulnerables.
- Falta de servicios públicos.
- Migraciones internas.
- Segregación social.
- Violencia urbana y crimen organizado.
Seguridad económica
Otra de las dimensiones de la seguridad humana es la seguridad económica, entendiéndose como tal la garantía de medios de vida estables, ingresos suficientes, oportunidades de empleo digno y protección frente al desempleo y la pobreza. Esta seguridad se ve amenazada por:
- Crisis financieras.
- Desempleo elevado.
- Desigualdad.
- Falta de cobertura social.
- Inflación.
- Informalidad del mercado de trabajo.
Seguridad personal
Por su parte, la seguridad personal hace referencia a violencia física, abusos, trata de personas, conflictos, crimen y violaciones de derechos, siendo sus amenazas en América Latina:
- Crimen organizado.
- Delincuencia.
- Inseguridad en barrios.
- Violencia de género.
- Violencia en conflictos sociales.
- Represión estatal.
Seguridad política
Por lo que respecta a la seguridad política, implica que los individuos vivan en entornos donde sus derechos cívicos y políticos estén garantizados, con libertades civiles, participación democrática, transparencia y responsabilidad institucional. Esta dimensión enfrenta una serie de amenazas en la región:
- Autoritarismo.
- Censura.
- Corrupción.
- Politización de instituciones judiciales.
- Represión política.
- Restricción de libertades.
Seguridad de salud
Por último, la seguridad de salud es la dimensión de la seguridad humana que abarca acceso universal a servicios de salud, prevención de enfermedades, respuesta ante epidemias o pandemias, salud pública fuerte y protección ante riesgos sanitarios. En Latinoamérica, sus amenazas son:
- Crisis sanitarias por desastres naturales.
- Debilidad de sistemas hospitalarios y atención primaria.
- Enfermedades infecciosas (COVID-19, dengue, zika).
- Enfermedades no transmisibles (cánceres, diabetes, enfermedades cardiovasculares y enfermedades respiratorias crónicas).
- Falta de cobertura médica en zonas rurales.
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