¿Cómo fueron sus inicios en el ámbito de la seguridad y qué le motivó a desarrollar su carrera profesional en este sector?
Mi trayectoria en el sector de la seguridad se remonta a 1997, un año fundacional marcado por la llegada de una innovación disruptiva que transformó la estructura operativa de mi organización. Aquel megaproyecto de seguridad no sólo representó un desafío técnico de gran escala, sino que se convirtió en el escenario ideal para canalizar mi creatividad y conocimientos en un entorno de aprendizaje colaborativo y constante.
Lo que impulsó mi permanencia en esta industria fue la determinación de consolidar una presencia femenina relevante en un ámbito históricamente masculinizado, aportando una visión estratégica basada en la rigurosidad del análisis y la evaluación de riesgos. A día de hoy, me sigue inspirando la capacidad de integrar la seguridad física y electrónica para la protección del patrimonio y la integridad de los individuos, transformando la mitigación de amenazas en una respuesta efectiva que garantiza la continuidad y la confianza.
¿Cómo ha evolucionado la participación de la mujer en la seguridad corporativa en Latinoamérica y el Caribe durante los últimos años?
La evolución de la mujer en la seguridad en Latinoamérica y el Caribe ha transitado desde una presencia periférica hacia un liderazgo estratégico, consolidando un cambio de paradigma donde la gestión de riesgos y la resiliencia organizacional priman sobre la fuerza reactiva. Este avance se refleja en la capacidad de liderar estructuras operativas de gran escala y en la integración de disciplinas técnicas como la seguridad electrónica, la robótica y la ciberseguridad para la protección de activos críticos.
Actualmente, este protagonismo femenino se institucionaliza a través de roles directivos en organismos de prestigio internacional, demostrando que el análisis de vulnerabilidades y la visión holística son los activos más valiosos para garantizar la integridad patrimonial en el siglo XXI.
A lo largo de su trayectoria, ¿qué aprendizajes considera que han sido clave para crecer profesional y personalmente en el sector de la seguridad?
Mi crecimiento profesional en el sector de la seguridad se ha cimentado en la capacidad de transformar desafíos operativos en activos estratégicos, integrando el rigor técnico con una visión profundamente humana. Un factor determinante en este camino fue el acompañamiento de grandes mentores, quienes resultaron fundamentales para incentivar mi capacidad de resiliencia y potenciar mi desarrollo en entornos críticos.
“La mayor presencia femenina en roles estratégicos responde a la transformación de la seguridad hacia una disciplina de inteligencia y gestión de riesgos donde el pensamiento analítico y la visión holística son determinantes hoy”
En su opinión, ¿qué factores están impulsando una mayor presencia femenina en roles estratégicos dentro de la seguridad corporativa en la región?
La mayor presencia femenina en roles estratégicos responde a la transformación de la seguridad hacia una disciplina de inteligencia y gestión de riesgos donde el pensamiento analítico y la visión holística son determinantes hoy. Este avance se ve impulsado por el dominio de competencias técnicas de vanguardia, como la robótica y el análisis de datos, sumado a una probada capacidad para liderar estructuras operativas de gran escala y gestionar crisis complejas bajo presión.
Finalmente, el fortalecimiento de redes de mentoría y el acceso a posiciones directivas en organismos como ASIS International han consolidado un ecosistema de visibilidad que permite a las nuevas líderes proyectar su resiliencia y expertise hacia la alta dirección regional.
¿Qué iniciativas o líneas de trabajo se están promoviendo desde ASIS International para fortalecer la formación, el networking y el desarrollo profesional de las mujeres en Latinoamérica y el Caribe?
Desde el liderazgo regional de ASIS International, se promueve una estrategia que integra modelos de éxito global con las particularidades del espectro local para robustecer el rol femenino en la industria. Las principales líneas de acción se articulan a través de la comunidad Women in Security (WIS), un espacio diseñado para que sus miembros alcancen y compartan conocimientos técnicos y estratégicos a escala global.
Mirando hacia el futuro, ¿en qué ámbitos o especialidades cree que las profesionales de la seguridad tendrán un mayor protagonismo en Latinoamérica y el Caribe?
El protagonismo futuro de las profesionales en la región se desplazará hacia la inteligencia estratégica y la gestión de riesgos tecnológicos complejos. Especialidades como la ciberseguridad, la robótica y la arquitectura de datos serán los nuevos campos de batalla donde el liderazgo analítico permitirá mitigar amenazas híbridas y proteger activos críticos. Esta evolución, respaldada por una probada capacidad para liderar operaciones de gran escala y diseñar marcos de resiliencia organizacional, consolidará a las mujeres como arquitectas fundamentales para garantizar la estabilidad y protección en Latinoamérica y el Caribe.
Con motivo del Día Internacional de la Mujer, ¿qué mensaje le gustaría trasladar a las mujeres que ya forman parte del sector y a aquellas que están considerando iniciar su carrera en el ámbito de la seguridad?
En este Día Internacional de la Mujer, el mensaje es de reconocimiento a la audacia de quienes desafían paradigmas tradicionales para liderar la seguridad desde la inteligencia estratégica. Las insto a potenciar su desarrollo profesional mediante una formación técnica constante y a fortalecer los lazos de colaboración en redes globales, transformando la resiliencia en el eje central de su liderazgo. Sea desde la dirección de operaciones masivas o la gestión de riesgos tecnológicos, su visión analítica es hoy el activo más disruptivo para garantizar la protección y la estabilidad en nuestra región.






