¿Cómo fueron sus inicios en el ámbito de la seguridad corporativa y qué le motivó a desarrollar su carrera profesional en este sector?
Comencé mi trayectoria en seguridad en el área de sistemas. Como desarrolladora y soporte de software, también me ocupaba de auditorías, capacitaciones y acompañamiento operativo a clientes. Al trabajar con estaciones de servicio, comprendí que mi responsabilidad excedía la implementación técnica: intervenía en la protección del patrimonio empresarial. Los responsables y propietarios manifestaban con frecuencia su preocupación por robos externos, robo hormiga, sustracciones de efectivo por parte del personal y venta irregular de remesas, lo que despertó mi interés por la seguridad corporativa.
A partir de ese diagnóstico, orienté mi trabajo hacia soluciones integrales: elaboración de procedimientos operativos, realización de estudios de seguridad y desarrollo o personalización de software a medida para mitigar riesgos específicos. Esta combinación de experiencia técnica y enfoque preventivo me permitió evolucionar desde la resolución de incidencias puntuales hacia la identificación proactiva de vulnerabilidades y la implementación de medidas sostenibles en el tiempo.
¿Cómo ha evolucionado la participación de la mujer en la seguridad corporativa en Argentina y qué avances considera más significativos en los últimos años?
En los últimos años, la participación de la mujer en la seguridad corporativa ha evolucionado significativamente tanto en Argentina como en Latinoamérica. Uno de los avances más relevantes es que, más allá del género, las empresas comienzan a ocupar espacios estratégicos con criterios basados en el mérito, la formación técnica, la capacidad de análisis, la responsabilidad en la toma de decisiones críticas y la solvencia profesional.
Pero aún queda camino por recorrer. Todavía escuchamos o leemos que determinados puestos son para hombres o que un CV puede ser descartado por ser mujer. Sin embargo, es importante enfocarnos en el cambio positivo: el proceso cultural está en marcha. Hoy, las corporaciones buscan profesionales de seguridad con formación y preparación, independientemente de su género.
“Las posiciones de liderazgo deben ser ocupadas por quienes acrediten mérito, preparación y experiencia, independientemente del género”
En su opinión, ¿qué desafíos persisten para lograr una mayor representación femenina en posiciones de liderazgo dentro de la seguridad corporativa?
Todavía, uno de los principales desafíos para lograr una mayor representación femenina en posiciones de liderazgo dentro de la seguridad corporativa es una concepción tradicional e incompleta de lo que significa seguridad. Muchas veces se la asocia a la fuerza física o a un perfil operativo vinculado exclusivamente a lo táctico. Sin embargo, la seguridad moderna es, ante todo, estrategia: análisis de riesgos, planificación, gestión de crisis, inteligencia corporativa y toma de decisiones basadas en datos. Es una disciplina profesional al mismo nivel que las finanzas, el área legal o la estrategia empresarial.
Cuando se comprende que la seguridad es una función estratégica y técnica, desarrollada y ejecutada por profesionales formados específicamente en la materia, el debate cambia. Las posiciones de liderazgo deben ser ocupadas por quienes acrediten mérito, preparación y experiencia, independientemente del género. La profesionalización del sector es clave para garantizar estándares de excelencia y ampliar oportunidades.
También persisten barreras culturales. Muchas mujeres aún no se visualizan dentro del universo de la seguridad corporativa porque históricamente no fue presentado como un espacio posible. Por eso es fundamental transmitir un mensaje claro: la seguridad es una profesión que se estudia, se aprende y se lidera. Con formación adecuada, experiencia y vocación, las mujeres pueden ocupar posiciones de primer nivel.
El desafío es doble: transformar la mirada externa sobre la seguridad y, al mismo tiempo, evitar que, como mujeres, nos pongamos límites a nuestros propios proyectos. Se trata de animarse a competir, formarse y liderar con excelencia en un ámbito que hoy demanda talento estratégico y diversidad de perspectivas.
La seguridad corporativa atraviesa un proceso de transformación hacia modelos cada vez más integrales. ¿Cómo está cambiando el rol del director o directora de Seguridad dentro de las organizaciones?
La transformación no sólo es integral en términos de diversidad, sino también en cuanto a la concepción estratégica del área. Hoy, el rol del director o directora de Seguridad ha evolucionado hacia una función mucho más profesionalizada y transversal dentro de las organizaciones.
Ya no se trata únicamente de contar con vigiladores o instalar cámaras. Se trata de trabajar bajo estándares y buenas prácticas, analizar riesgos, planificar escenarios, diseñar procedimientos y gestionar crisis con visión estratégica y siempre orientados en los objetivos corporativos o empresariales. La seguridad corporativa moderna requiere estudio, formación y profesionalización.
Los responsables del área buscan profesionales capacitados, capaces de integrar la seguridad dentro de la estrategia general de la organización. Si hay resultados sostenibles es porque existen profesionales formados que gestionan la seguridad como una disciplina estratégica.
“Queremos que cada mujer que se acerque al capítulo encuentre no sólo capacitación, sino comunidad: un espacio donde pueda formarse, intercambiar experiencias y construir vínculos estratégicos”
Como presidenta de ASIS International Capítulo 215 Buenos Aires, ¿qué objetivos y líneas de trabajo se ha marcado para fortalecer la comunidad profesional y su desarrollo en el país?
Nuestro principal objetivo es consolidar una comunidad profesional sólida, activa y colaborativa, posicionando al capítulo 215 de ASIS como referente en la Argentina. Continuamos el trabajo que venimos desarrollando hace años junto a Women in Security (WIS) y WIS Latam basado en la unión de la comunidad, la generación de espacios de encuentro y el fortalecimiento del networking como herramienta de crecimiento profesional.
Entendemos que el desarrollo del sector no depende únicamente de la capacitación técnica, sino también de la construcción de redes de confianza. Por eso impulsamos encuentros, eventos y espacios de intercambio donde los profesionales puedan compartir experiencias, desafíos y buenas prácticas. La seguridad corporativa hoy exige visión estratégica, actualización constante y cooperación entre organizaciones.
Este año nos hemos propuesto, además, construir puentes con otras organizaciones para expandir nuestras redes y generar alianzas que potencien el desarrollo del sector en el país. Creemos que la integración y la colaboración interinstitucional son claves para elevar estándares profesionales y posicionar a la seguridad como una función estratégica dentro de las organizaciones.
¿Qué iniciativas o actividades está impulsando el capítulo para promover la formación, el networking y la participación activa de las mujeres dentro de la comunidad de seguridad?
Uno de los ejes centrales es generar espacios donde las mujeres no sólo participen, sino lideren. La experiencia demuestra que los eventos encabezados por mujeres generan mayor identificación, visibilidad y motivación para que otras profesionales se animen a involucrarse activamente.
Estamos impulsando encuentros específicos de WIS, espacios de mentoring y actividades de networking que combinan formación técnica con acompañamiento profesional. Muchas veces el desafío no es la capacidad, sino la autopercepción y la falta de referentes visibles dentro del sector.
También estamos ampliando nuestras alianzas con otras organizaciones para expandir oportunidades de desarrollo. Queremos que cada mujer que se acerque al capítulo encuentre no sólo capacitación, sino comunidad: un espacio donde pueda formarse, intercambiar experiencias y construir vínculos estratégicos.
Con motivo del Día Internacional de la Mujer, ¿qué mensaje le gustaría trasladar a las profesionales que ya forman parte del sector y a aquellas que están considerando iniciar su camino en la seguridad?
Hoy somos una gran comunidad de profesionales. Estamos unidas en una misma convicción: la profesionalización de la seguridad corporativa. Somos muchas en cada capítulo y en cada país de nuestra querida Latinoamérica y el Caribe. Nos capacitamos, compartimos experiencias y construimos redes de apoyo.
Mi mensaje es claro: anímense a formarse, a capacitarse y a ocupar espacios de liderazgo. La seguridad es una profesión que se estudia y se ejerce con excelencia. No se pongan límites. El talento, la preparación y el mérito son los verdaderos pilares del crecimiento profesional.






