¿Cómo describiría la contribución de la seguridad privada a la protección de las infraestructuras críticas que sostienen servicios esenciales en México?
En México, el sector de la seguridad privada tiene presencia en todas las actividades económicas del país a través de vigilantes de control de accesos, custodios de mercancías, escoltas personales, videovigilancia, ciberseguridad… En el caso de las instalaciones de infraestructura crítica, no pueden existir sin la seguridad privada. Nuestra labor en esos lugares es muy importante.
Como bien ha comentado, la seguridad privada engloba múltiples actividades que abarcan desde la presencia de guardias intramuros hasta el transporte de valores, pasando por la custodia de activos, el monitoreo o la seguridad cibernética. ¿Qué valor añadido ofrece el sector de la seguridad privada a la continuidad operativa de los sectores estratégicos que prestan servicios esenciales en México?
Cuando pensamos en la continuidad de un negocio durante un momento de crisis, las actividades que la seguridad privada realiza pueden garantizar que un operador estratégico siga funcionando. De ese modo, aportamos valor agregado cuando tenemos instalaciones protegidas y sistemas seguros que permitan dar continuidad en situaciones difíciles.
El próximo año, México será sede del Mundial de Fútbol 2026. ¿Cómo contribuirá el sector de la seguridad privada a que un evento tan importante se desarrolle sin contratiempos y las infraestructuras críticas presten servicio con normalidad?
Sin duda alguna, la industria de la seguridad privada será de gran ayuda para que el Mundial de Fútbol 2026 sea un éxito. Para que ello sea así, estamos trabajando en la certificación y capacitación en estándares internacionales, desde la inspección de servicios de aeropuerto hasta el manejo correcto de multitudes en eventos masivos con sistemas de primera generación.
En la actualidad, ¿cómo se articula la cooperación entre las empresas de seguridad privada y las autoridades para garantizar un mayor nivel de protección tanto en las infraestructuras críticas como en los partidos de fútbol?
Como asociación, AMESP siempre ha mantenido una comunicación fluida con las autoridades correspondientes. Para atender las necesidades de las infraestructuras críticas y la manera eficaz en que se atenderán los eventos y las actividades relacionados con el Mundial de Fútbol 2026, participamos muy activamente con todos los actores involucrados y, como he mencionado, capacitamos a todo nuestro personal.
En el caso de los estadios, la seguridad es un asunto que compete a la organización del Mundial y la Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA). Por nuestra parte, hemos cerrado filas con las autoridades para trabajar en aquellos espacios en que seamos útiles.
En mayo de 2021, la Comisión Permanente del Senado emitió una declaratoria de reforma constitucional que facilitaba desarrollar la nueva y esperada Ley General de Seguridad Privada. Sin embargo, desde entonces no ha habido avances en ese sentido y usted ha manifestado que el rezago legislativo obstaculiza el desarrollo del sector en México. Por lo expuesto, ¿una nueva ley supondría un avance significativo para el sector en materia de protección de infraestructuras críticas y eventos masivos?
Claramente, una nueva regulación general supondría un gran avance en la atención de nuestras actividades esenciales para el desarrollo económico del país. Urge la promulgación de una ley de seguridad privada más justa, moderna y apegada a los contratiempos que vivimos.
Para finalizar, ¿qué tendencias anticipa para la seguridad privada en México y cómo cree que evolucionará su participación en la protección de infraestructuras críticas y en grandes eventos deportivos?
La seguridad privada seguirá siendo una industria esencial para la continuidad del negocio, cualquiera que sea. Nuestro gran reto es la entrega de servicios más profesionales y especializados, certificando todas nuestras actividades con estándares internacionales.






