¿Cómo ha evolucionado el rol del director de Seguridad Corporativa en Chile?
Trabajando como consultor para diversas empresas he podido constatar que la cultura organizacional en materia de seguridad corporativa aún se encuentra en una etapa incipiente y, en muchos casos, presenta niveles de madurez limitados. Históricamente, la gestión de la seguridad ha estado, principalmente, en manos de profesionales provenientes de las fuerzas armadas y las policías, quienes aportan una valiosa experiencia. Sin embargo, la seguridad corporativa exige un enfoque distinto orientado a la gestión estratégica de riesgos, la continuidad operacional, el cumplimiento normativo y la protección integral de los activos organizacionales.
A partir del estallido social y la pandemia, y como consecuencia del aumento de delitos violentos que han afectado directamente a empresas e instalaciones críticas, se ha generado una mayor conciencia tanto en el sector privado como en las autoridades sobre la necesidad de profesionalizar la función de seguridad y elevar sus estándares. La entrada en vigencia de la nueva Ley de Seguridad Privada en noviembre de 2025 representa un avance significativo al establecer mayores exigencias regulatorias y promover una gestión más profesional y estructurada de la seguridad. No obstante, más allá del marco normativo, recae en los propios profesionales del sector la responsabilidad de adoptar una actitud proactiva en el desarrollo de sus competencias y en la mejora continua de los servicios que ofrecen, alineándose con las demandas actuales del entorno corporativo.
Desde mi rol como presidente del Capítulo Chile de ASIS International, he observado un aumento sostenido en el interés de los profesionales por capacitarse y obtener certificaciones reconocidas internacionalmente, lo que refleja un cambio cultural positivo hacia la profesionalización de la seguridad corporativa y el fortalecimiento de sus estándares.
¿Cuáles son los principales desafíos que enfrentan actualmente los líderes de seguridad?
Uno de los principales desafíos para los líderes de seguridad es que las amenazas son cada vez más variadas y complejas. Ya no se trata sólo de proteger una instalación física, sino también de enfrentar riesgos cibernéticos, reputacionales y situaciones externas que pueden afectar directamente la operación, como conflictos sociales o el crimen organizado. Todo está más conectado, y eso obliga a tener una mirada mucho más amplia de la seguridad.
Otro desafío importante es la velocidad con la que cambia el entorno. La tecnología avanza muy rápido, y con ella también aparecen nuevas vulnerabilidades. Herramientas como la inteligencia artificial, la digitalización de los procesos y la dependencia de sistemas tecnológicos hacen que los líderes de seguridad deban mantenerse constantemente actualizados y preparados para adaptarse.
“La seguridad debe estar alineada con los objetivos de la empresa y contribuir directamente a su desarrollo y rentabilidad”
¿Qué competencias y capacidades cree que serán clave para los directores de Seguridad que aspiran a consolidar un papel más estratégico dentro de las empresas?
Lo primero es que los directores de Seguridad conozcan profundamente el negocio. La seguridad debe estar alineada con los objetivos de la empresa y contribuir directamente a su desarrollo y rentabilidad. Cuando el responsable de seguridad entiende cómo opera el negocio, cuáles son sus riesgos reales y qué es lo que impacta su continuidad, se vuelve mucho más fácil hablar el mismo lenguaje que la alta gerencia y justificar inversiones en seguridad.
Por otro lado, es fundamental que los profesionales de seguridad estén bien preparados en gestión de riesgos desde una mirada corporativa. Esto implica pasar de un enfoque operativo-táctico a uno más estratégico, donde la seguridad se integra en la toma de decisiones y en la protección de los activos críticos de la organización.
Como presidente de ASIS International Capítulo Chile, ¿qué objetivos y líneas de trabajo se ha marcado para fortalecer la comunidad profesional y el desarrollo de la seguridad corporativa en el país?
En ASIS International Capítulo Chile, nuestro principal foco es fomentar la profesionalización del sector. Sin duda, las nuevas normativas son un avance importante, pero representan el estándar mínimo. Nuestro objetivo es formar profesionales de seguridad que vayan más allá, que se atrevan a salir de su zona de confort y que mantengan una actitud permanente de aprendizaje y mejora continua.
Desde el capítulo chileno de ASIS International, trabajamos activamente para apoyar ese desarrollo organizando webinars de forma continua sobre temas relevantes y contingentes con una mirada transversal que permita aportar valor a profesionales en distintos roles y niveles de experiencia. Asimismo, hemos fortalecido la colaboración con otros capítulos de la región, lo que nos ha permitido abordar desafíos comunes, compartir buenas prácticas y conocer casos de éxito frente a situaciones similares en otros países.
La colaboración público-privada es necesaria en materia de seguridad. Desde el capítulo chileno de ASIS, ¿qué iniciativas o espacios de diálogo se están promoviendo para fortalecer la cooperación con otras organizaciones o las autoridades y fuerzas de seguridad pública?
Estamos trabajando activamente en el desarrollo de alianzas con universidades e institutos profesionales con el objetivo de generar actividades en conjunto y acercarnos a los futuros profesionales de la seguridad. Creemos que son quienes más pueden beneficiarse de formar parte de ASIS International, no solamente por la posibilidad de desarrollar competencias, sino también por el acceso a una red global de profesionales y al intercambio de experiencias que eso implica. Como ejemplo concreto, hemos desarrollado el primer programa de seguridad corporativa en conjunto con la Universidad de Chile, una de las instituciones académicas más prestigiosas de Latinoamérica. Este programa fue diseñado sobre la base de los contenidos de la certificación CPP, incorporando además temas de innovación y tendencias relevantes para el contexto actual de la seguridad.






