Keren Amaya NextGen LiaisonASIS International Bogotá Chapter

Keren Amaya (ASIS International Bogotá Chapter): “La seguridad se gestiona desde la estrategia y la empatía”

Keren Amaya, NextGen Liaison de ASIS International Bogotá Chapter.

Keren Amaya, NextGen Liaison de ASIS International Bogotá Chapter.

Con una visión amplia, estratégica y profundamente conectada con las personas, Keren Amaya se encarga de liderar y coordinar las actividades de la comunidad NextGen del capítulo bogotano de ASIS International.

¿Cómo fueron sus inicios en el ámbito de la seguridad y qué le motivó a desarrollar su carrera profesional en este sector?

Mis inicios en seguridad no fueron planificados desde el principio. Yo trabajaba en prevención de riesgos, seguridad y salud en el trabajo, ambiente y calidad, y en uno de mis roles la responsabilidad de seguridad corporativa se sumó a mi portafolio. No fue una decisión directa, fue una asignación que me retó y me sacó de mi zona de confort.

Tuve que aprender rápidamente aspectos técnicos, entender el entorno, los riesgos, la normativa y los estándares internacionales. Fue un proceso intenso y retador, y yo amo el crecimiento y la expansión. Sin embargo, el liderazgo, la gestión estratégica y la visión corporativa ya formaban parte de mi experiencia. Eso me permitió integrar la seguridad como un eje estratégico dentro de las organizaciones.

Con el tiempo entendí que la seguridad es anticipación, análisis y toma de decisiones responsables por y para cuidar personas, operaciones, activos y reputación. Y ahí encontré un propósito claro alineado con mi esencia empática. Desde entonces, he construido una carrera integral pasando por distintos sectores y contextos internacionales, lo que me ha permitido desarrollar una visión amplia, estratégica y profundamente conectada con las personas.

¿Cómo ha evolucionado el papel de la mujer en la seguridad corporativa en Colombia durante los últimos años?

La evolución ha sido significativa. Hoy vemos más mujeres participando activamente, con voz propia y presencia en espacios de decisión. No somos una excepción en la mesa, siempre apuntamos a la conversación estratégica, técnica y directiva.

Sin embargo, todavía hay camino por recorrer. Es importante que las mujeres no sólo estén presentes, sino que ocupen posiciones de alto impacto y liderazgo donde puedan influir en políticas, estándares, cultura organizacional y modelos de gestión del riesgo.

La seguridad corporativa necesita diversidad de pensamiento, sensibilidad social y empatía, visión estratégica, y las mujeres aportamos esa combinación. Lo relevante ahora es consolidar esa presencia, fortalecer la preparación técnica y seguir abriendo espacios para las nuevas generaciones que vienen con una energía nueva para el sector.

¿Qué aprendizajes considera clave en su trayectoria que le han permitido consolidarse en posiciones de liderazgo dentro del sector?

Entender que la seguridad no se gestiona desde el miedo ni desde la imposición, sino desde la estrategia y la empatía. Liderar en este sector implica tomar decisiones complejas bajo presión, pero también acompañar a las personas en momentos difíciles y generar confianza en contextos de incertidumbre.

Otro aprendizaje clave ha sido la importancia de la formación continua. Siempre buscar aprender cosas nuevas, para este caso, sobre riesgos físicos, geopolíticos, tecnológicos o reputacionales. Muchas veces lo que pensamos que no está relacionado nos ayuda a ser mejores cada día.

También he aprendido que el liderazgo no depende únicamente del cargo, sino de la coherencia. Ser consistente, ética y transparente construye credibilidad. Y en seguridad, la credibilidad lo es todo, porque nuestras recomendaciones impactan directamente la estabilidad de las organizaciones.

Construir redes profesionales sólidas, networking, tanto nacional como internacional, amplía perspectivas, permite compartir buenas prácticas y fortalece la toma de decisiones con una visión global y abierta a todas las posibilidades.

“La seguridad corporativa necesita diversidad de pensamiento, sensibilidad social y empatía, visión estratégica, y las mujeres aportamos esa combinación”

En su opinión, ¿qué competencias resultan hoy fundamentales para que las mujeres accedan y se mantengan en puestos estratégicos dentro de la seguridad corporativa?

Lo estratégico nos posiciona. Las habilidades de comunicación, negociación e influencia marcan la diferencia. En seguridad debemos dialogar con juntas directivas, autoridades, equipos operativos y comunidades. La capacidad de traducir el riesgo en lenguaje ejecutivo, claro y orientado a la toma de decisiones es determinante para influir en nuestro entorno, nos da una voz clara.

La inteligencia emocional es otra competencia clave. Saber gestionar crisis, mantener la calma y tomar decisiones bajo presión requiere equilibrio y asertividad. Asimismo, el pensamiento analítico y la capacidad de anticipación son esenciales en un entorno donde los riesgos cambian rápidamente.

Y finalmente, la confianza en sí mismas. Muchas veces las mujeres estamos altamente preparadas, pero dudamos más que nuestros colegas hombres. Creer en la propia capacidad, asumir retos y proyectar seguridad, escuchando nuestra intuición, es un elemento determinante para acceder y mantenerse en posiciones estratégicas.

Como representante de ASIS International Bogotá Chapter, ¿qué objetivos se han marcado para fortalecer la participación y visibilidad del talento femenino dentro de la comunidad profesional?

Desde el capítulo buscamos generar espacios donde el talento femenino no sólo participe, sino que sea protagonista. Visibilizar referentes, promover liderazgo técnico y estratégico, y crear oportunidades reales de crecimiento profesional.

Queremos que más mujeres se certifiquen, participen en paneles, lideren comités y formen parte activa de la toma de decisiones dentro del ecosistema de seguridad. Cuando una mujer ve a otra liderando se inspira a hacerlo también. Mientras tengamos a más mujeres que se atrevan a explorar y abrir nuevos caminos, tendremos más presencia de alto impacto.

También buscamos fortalecer la mentoría intergeneracional, conectando profesionales con trayectoria con jóvenes que están iniciando su carrera.

¿Qué iniciativas o programas concretos está impulsando el capítulo para promover la formación, el networking y el desarrollo de las mujeres en seguridad?

Nuestra junta actual está promoviendo encuentros académicos, espacios de actualización técnica y eventos de networking donde la participación femenina es prioritaria. Estos espacios permiten intercambiar experiencias, fortalecer conocimientos y generar conexiones estratégicas.

Trabajamos de la mano con la comunidad Women in Security (WIS) de ASIS, que a nivel global ha creado una red poderosa de apoyo, mentoría y liderazgo. Esto permite que las profesionales colombianas se conecten con una comunidad internacional y amplíen su proyección.

Por supuesto deseamos generar comunidad, porque el crecimiento profesional se acelera cuando hay red, apoyo y colaboración. Creemos que el desarrollo sostenible del sector pasa por construir relaciones sólidas y oportunidades compartidas.

Para finalizar, ¿qué mensaje le gustaría trasladar a las profesionales que ya forman parte del sector y a aquellas que están considerando iniciar su carrera en el ámbito de la seguridad?

A las mujeres que ya están en el sector, les diría que su presencia es valiosa y necesaria. No minimicen su impacto. La seguridad necesita liderazgo con criterio, preparación, visión estratégica y humanidad.

A quienes están pensando en iniciar: permítanse soñar en grande y atreverse. Este es un campo estratégico, global y lleno de oportunidades reales de crecimiento y proyección internacional. No esperen sentirse perfectas para avanzar; el crecimiento ocurre cuando nos atrevemos a asumir nuevos desafíos.

Cuando una mujer aspira a posiciones de alto nivel y espacios de decisión, no sólo transforma su carrera, también abre camino para otras y moviliza la construcción de un sector más sólido, diverso y preparado para el futuro.