Según Patricia Acosta, directora de la Feria Internacional de Seguridad ESS+, la protección de infraestructuras críticas será protagonista en la próxima edición del evento colombiano, que se llevará a cabo del 27 al 29 de agosto en las instalaciones del recinto ferial Corferias Bogotá. “En materia de protección de infraestructuras críticas, destacan la vigilancia con drones, las cámaras térmicas, los sistemas biométricos y la ciberseguridad industrial”, comenta Acosta a Segurilatam al referirse a las principales tendencias que marcarán ESS+ 2025.
Vigilancia con drones
La vigilancia con drones se ha consolidado como una herramienta estratégica en la protección de infraestructuras críticas. Gracias a su capacidad para operar en zonas de difícil acceso y su despliegue rápido, los drones permiten realizar rondas de supervisión automatizadas, detectar intrusiones en tiempo real y proporcionar imágenes aéreas de alta resolución.
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En sectores como la energía, la minería, el transporte o la gestión de recursos hídricos, los drones ofrecen ventajas clave:
- Reducen los tiempos de respuesta ante incidentes.
- Optimizan los recursos humanos.
- Permiten una cobertura más amplia sin interrumpir la actividad operativa.
Además, pueden integrarse con sistemas de análisis de vídeo y sensores térmicos, lo que multiplica su eficacia en la vigilancia perimetral y la detección de comportamientos anómalos.

Cámaras térmicas
Las cámaras térmicas desempeñan un papel fundamental en la protección de infraestructuras críticas al permitir la detección de personas u objetos por su emisión de calor incluso en condiciones de baja visibilidad, oscuridad total o fenómenos meteorológicos adversos.
Su aplicación es especialmente útil en instalaciones industriales, plantas energéticas, aeropuertos, centros logísticos y espacios sensibles, donde la vigilancia 24/7 debe ser precisa y fiable. De manera especial, estas cámaras:
- Contribuyen a la seguridad física.
- Previenen incendios.
- Monitorean equipos críticos.
- Identifican posibles fallos técnicos en sistemas eléctricos o mecánicos.
La combinación de cámaras térmicas con inteligencia artificial (IA) permite establecer alertas automáticas ante patrones de calor inusuales, lo que mejora considerablemente la capacidad de respuesta ante amenazas o anomalías.

Sistemas biométricos
Los sistemas biométricos están transformando los estándares de acceso y control en las infraestructuras críticas al ofrecer soluciones de identificación basadas en características únicas e intransferibles del individuo como huellas dactilares, reconocimiento facial, iris o voz.
- Estos sistemas garantizan un nivel de seguridad elevado frente a accesos no autorizados y reducen significativamente el riesgo de suplantación de identidad.
- Además, pueden integrarse con bases de datos de personal autorizado, registros de horarios y controles de asistencia.
Sectores como la industria farmacéutica, la banca, las telecomunicaciones, los centros de datos o las plantas de tratamiento de agua encuentran en los sistemas biométricos una solución eficaz para proteger áreas sensibles y cumplir con normativas de seguridad estrictas.

Ciberseguridad industrial
La ciberseguridad industrial es uno de los pilares fundamentales en la protección de infraestructuras críticas, especialmente en entornos que utilizan sistemas SCADA (Supervisory Control and Data Acquisition) u OT (Operational Technology). Estos sistemas, responsables de controlar y supervisar procesos industriales, son vulnerables a ciberataques cada vez más complejos que pueden comprometer la operación, la seguridad y la continuidad del servicio. La protección de estos entornos requiere soluciones específicas como:
- Segmentación de redes.
- Autenticación robusta.
- Detección de intrusiones.
- Actualización de firmware.
- Protocolos de respuesta ante incidentes.
- Concienciación del personal operativo y técnico sobre las amenazas digitales.
Sectores como la energía, la distribución eléctrica, el petróleo y gas, el transporte ferroviario o el tratamiento de aguas son especialmente sensibles a este tipo de riesgos, donde una intrusión puede tener consecuencias graves para la prestación de servicios esenciales y seguridad nacional.

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