Seguridad en eventos masivos

Drones en estadios de fútbol: aliados y amenazas para la seguridad

Aunque los drones aportan valor en la retransmisión de los partidos de fútbol y el control perimetral de los estadios, también pueden representar una seria amenaza si se usan sin autorización o con fines maliciosos.

un dron en un estadio de fútbol

Ilustración creada con IA para fines editoriales.

Por Redacción.

Los drones en estadios de fútbol se han convertido en una herramienta de doble filo: por un lado, son aliados en la cobertura audiovisual y la vigilancia y protección de los recintos; y por otro, pueden representar una amenaza para su seguridad.

Producción televisiva

Sin duda, el uso de drones en la retransmisión de grandes eventos deportivos ha revolucionado la producción televisiva, ofreciendo a los espectadores perspectivas dinámicas e inéditas. Aunque las estrictas regulaciones aéreas sobre aglomeraciones limitan su uso en tiempo real sobre el campo durante los partidos en muchos países, las cadenas de televisión han sabido explotar su potencial.

En el caso de Estados Unidos, donde se celebrará el grueso del Mundial de Fútbol 2026, cadenas televisivas como ESPN y Fox Sports han sido pioneras en la utilización de drones para la cobertura de eventos de ciclismo, golf o surf. Y es habitual que estas aeronaves se empleen para cubrir rallies, carreras de Fórmula 1, maratones, competiciones de esquí o deportes extremos. Si nos centramos en el fútbol, aportan valor en:

  • Tomas cinematográficas y cenitales. Los drones permiten capturar planos aéreos de los estadios, sus alrededores y las ciudades donde se ubican que son imposibles de lograr con cámaras fijas o spidercams. Esto añade un valor de producción excepcional, especialmente en las introducciones de los partidos y durante las ceremonias.
  • Perspectivas dinámicas. La capacidad de vuelo de los drones ofrece un seguimiento en tiempo real y tomas fluidas, mejorando la inmersión del espectador y proporcionando un sentido de escala en grandes recintos como el Estadio Azteca de la Ciudad de México o el MetLife Stadium de Nueva Jersey.

El uso de drones en estadios de fútbol para la cobertura televisiva es una tendencia creciente, aunque debe realizarse siempre bajo supervisión y con autorización específica de las autoridades aeronáuticas. Ahora bien: conviene tener en cuenta que el vuelo de drones sobre grandes concentraciones de personas sin autorización es ilegal. Una vez obtenida, su uso se ciñe a zonas perimetrales autorizadas o para la grabación de planos vacíos con fines de producción.

Amenaza invisible

El principal desafío de los drones en el Mundial 2026 no será su integración en las retransmisiones televisivas, sino la amenaza que representan aquellos que no están autorizados. Un dron pilotado sin permiso sobre un estadio atestado de gente se convierte en un riesgo potencial de colisión, interrupción del evento e incluso ataque.

Esta preocupación ha escalado al más alto nivel gubernamental. En Estados Unidos, la gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, ha advertido públicamente que eventos de la magnitud del Mundial 2026 podrían ser objetivos de ataques con drones, instando a las autoridades federales a reforzar la seguridad aérea.

De hecho, los drones en estadios de fútbol plantean un desafío añadido para las fuerzas de seguridad, que deben detectar y neutralizar rápidamente cualquier aeronave no autorizada que sobrevuele el recinto.

Estrategia trinacional

Para responder a estos y otros desafíos, los gobiernos de México, Estados Unidos y Canadá han coordinado una estrategia común que contempla fortalecer la colaboración y el intercambio de información entre las agencias de seguridad y defensa de los tres países. Y también discutir sobre el uso de tecnología de vanguardia para detectar, mitigar y neutralizar posibles amenazas aéreas, cerrando las brechas tecnológicas y políticas en la lucha contra los drones hostiles.

El control de drones en estadios de fútbol será, por tanto, un eje clave dentro de esta cooperación trinacional, especialmente en las ciudades sede del Mundial 2026.

Sistemas C-UAS

La respuesta a los drones que supongan una amenaza se basa en operativos policiales y militares equipados con sistemas antidrones (C-UAS, por sus siglas en inglés). En el caso del Ejército mexicano, ha anunciado la preparación de un operativo especializado, para velar por la seguridad en las sedes de la Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey, cuyo fin será detectar, bloquear la señal y obligar a descender a los drones no autorizados en puntos seguros.

Al respecto, el coronel Vicente Jerónimo Gamboa Escobar, del Grupo de Respuesta a Emergencias del Ejército, ha señalado que el objetivo es neutralizar cualquier dron sin un plan de vuelo registrado ante la Agencia Federal de Aviación Civil (AFAC), sin importar su tamaño, y redirigirlo a una zona de aterrizaje controlada. Se trata de una medida especialmente relevante en un país donde las células criminales se sirven del uso de drones.

El desarrollo de tecnología C-UAS específica para drones en estadios de fútbol busca minimizar riesgos y evitar interrupciones en los eventos deportivos de gran afluencia.

Neutralización segura

Al respecto, los expertos señalan que es fundamental que las medidas de neutralización sean efectivas y seguras. Por consiguiente, se desaconseja derribar un dron físicamente sobre estadios, ya que su caída o los restos podría causar lesiones a aficionados, jugadores, personal, etc. Y en términos de efectividad se priorizan los métodos de inhibición electrónica o jamming, que toman el control del dron, cortan la comunicación con su piloto y fuerzan un aterrizaje vertical.

un dron de policía
Los drones son importantes aliados de las fuerzas y cuerpos de seguridad pública en los estadios de fútbol. Getty Images.

Vigilancia y seguridad

Más allá de la amenaza que puedan representar los drones hostiles, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad también emplean drones de forma legítima como herramientas esenciales para la vigilancia, el control de multitudes y la prevención de incidentes durante eventos masivos como partidos de fútbol. En el contexto del Mundial 2026, estas capacidades pueden resultar esenciales para detectar desórdenes, monitorear áreas de riesgo y actuar rápidamente ante emergencias.

En España, la Policía Nacional y la Guardia Civil utilizan drones en dispositivos de seguridad de partidos de alto riesgo, como los derbis o encuentros europeos. Estas aeronaves ofrecen una visión que complementa las cámaras fijas del estadio y los helicópteros, permitiendo monitorizar los accesos, los desplazamientos de los aficionados o posibles avalanchas. En 2024, la Policía Nacional empleó drones con cámaras térmicas durante la final de la Copa del Rey en Sevilla, logrando identificar con antelación movimientos de grupos violentos en los alrededores del estadio.

También en América se han desplegado dispositivos similares. En Colombia, durante la final entre Tolima y Atlético Nacional en 2024, la Policía Nacional empleó drones para supervisar el perímetro del estadio y coordinar las unidades en tierra. En Estados Unidos, fuerzas locales como la Policía de Dallas utilizan drones en eventos multitudinarios para garantizar la seguridad perimetral y evaluar evacuaciones en caso de emergencia.

El uso coordinado de los drones en estadios de fútbol brinda una vigilancia discreta, eficiente y en tiempo real. Integrados con cámaras de circuito cerrado e inteligencia artificial, refuerzan la capacidad de respuesta y se perfilan como importantes aliados para asegurar que el Mundial 2026 transcurra con el máximo nivel de protección y orden público