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El fentanilo ilícito, declarado arma de destrucción masiva en Estados Unidos por Trump

Donald Trump ha firmado una orden ejecutiva que equipara el fentanilo ilícito a un arma de destrucción masiva y contempla la movilización de recursos para combatir su distribución en Estados Unidos.

un bote de fentanilo y una jeringuilla con la bandera de Estados Unidos al fondo
Por Redacción. Foto: Getty Images.

El presidente de Estados Unidos (EEUU), Donald Trump, ha firmado una orden ejecutiva destinada a combatir la crisis del fentanilo ilícito en el país. En el documento se ha clasificado formalmente a este potente opioide sintético y sus principales precursores químicos como armas de destrucción masiva. Una designación que subraya la gravedad de la amenaza que representa la droga para la seguridad nacional y la salud pública en EEUU.

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¿Qué es el fentanilo y por qué es tan peligroso?

El fentanilo es un opioide sintético extremadamente potente, hasta 50 veces más fuerte que la heroína y 100 veces más potente que la morfina. Originalmente desarrollado para el manejo del dolor severo, su versión ilícita se ha convertido en la principal causa de muerte por sobredosis en EEUU.

La peligrosidad del fentanilo radica en su dosis letal extremadamente pequeña. La orden ejecutiva lo compara con un arma química, señalando que tan solo dos miligramos –una cantidad casi indetectable similar a unos pocos granos de sal de mesa– constituyen una dosis mortal. Cientos de miles de estadounidenses han perdido la vida debido a la epidemia de sobredosis impulsada por esta sustancia.

¿Cómo se distribuye el fentanilo en Estados Unidos?

Según el texto de la orden, la fabricación y distribución del fentanilo ilícito están principalmente a cargo de redes criminales organizadas y cárteles extranjeros. Estas entidades se valen de la producción y venta de la droga para financiar sus operaciones, que incluyen actos de terrorismo, insurgencias y violencia a gran escala, lo que, a juicio del Ejecutivo estadounidense, socava la seguridad nacional y fomenta la anarquía en el hemisferio.

¿Cómo se implementará la orden ejecutiva para luchar contra el fentanilo ilícito?

La designación del fentanilo ilícito como arma de destrucción masiva es el pilar de una estrategia integral que busca movilizar todos los recursos disponibles del gobierno federal para erradicar esta amenaza. Los jefes de los departamentos y agencias ejecutivas pertinentes han recibido instrucciones directas para implementar de inmediato medidas contundentes.

El enfoque de la orden se centra en tres áreas clave: la persecución penal, el ataque a las finanzas de las redes criminales y la utilización de herramientas de inteligencia y defensa nacional. Las acciones específicas contempladas para combatir el fentanilo ilícito en EEUU incluyen:

  • Investigación y procesamiento penal. El fiscal general tiene que iniciar de inmediato investigaciones y procesamientos sobre el tráfico de fentanilo, lo que puede incluir la presentación de cargos penales, el aumento de sentencias y modificaciones de las condenas existentes.
  • Sanciones financieras. El secretario de Estado y el secretario del Tesoro deben emprender acciones apropiadas contra los activos y las instituciones financieras involucradas o que apoyen la fabricación, distribución y venta de fentanilo ilícito y sus precursores químicos.
  • Apoyo del Departamento de Guerra. El secretario de Guerra y el fiscal general han de evaluar si la amenaza justifica la provisión de recursos del Departamento de Guerra (que en la práctica es el Departamento de Defensa) al Departamento de Justicia para ayudar en la aplicación de la ley federal.
  • Actualización de directivas militares. El secretario de Guerra, en consulta con el secretario de Seguridad Nacional, actualizará todas las directivas relativas a la respuesta de las Fuerzas Armadas a incidentes químicos en territorio nacional para incluir específicamente la amenaza del fentanilo ilícito.
  • Inteligencia de no proliferación. Finalmente, el secretario de Seguridad Nacional identificará las redes de contrabando de fentanilo utilizando inteligencia sobre amenazas relacionadas con armas de destrucción masiva y no proliferación para apoyar el espectro completo de operaciones contra esta droga.

En resumen, esta orden ejecutiva trata la crisis del fentanilo ilícito, más allá de un problema de salud pública o narcotráfico, como una amenaza directa a la seguridad nacional que requiere una respuesta coordinada de gran calado.