El contexto actual se caracteriza por la inestabilidad geopolítica, la interconexión y el impacto de las nuevas tecnologías. ¿Qué necesidades de ciberseguridad y ciberdefensa existen en Latinoamérica teniendo en cuenta esta situación?
En los últimos años, Latinoamérica ha visto cómo el ámbito de la ciberseguridad se vuelve cada vez más exigente. La digitalización de infraestructuras críticas y la adopción de entornos industriales conectados han ampliado de forma clara la superficie de ataque. A esto se suma un incremento notable de amenazas como el ransomware, el espionaje o los intentos de interrumpir servicios esenciales.
No se trata de un escenario hipotético. En 2022, el grupo Conti lanzó un ataque contra el gobierno de Costa Rica que paralizó servicios públicos y obligó incluso a declarar el estado de emergencia. En México, el ataque a la Sedena expuso millones de documentos sensibles; y en Brasil, los incidentes de ransomware y robo de datos son cada vez más frecuentes tanto en el sector público como en el privado. Son ejemplos recientes que reflejan bastante bien la situación de la región.
Además, el contexto geopolítico actual añade otra capa de complejidad. Los ciberataques ya forman parte de dinámicas de conflicto más amplias y afectan especialmente a sectores estratégicos como la energía, la defensa, el transporte o la Administración Pública. En la práctica, uno de los grandes retos no es solo detectar ataques sofisticados, sino también controlar vectores mucho más discretos que siguen siendo una puerta de entrada habitual: dispositivos USB, transferencias físicas de información o conexiones en entornos aislados.
De hecho, muchas organizaciones siguen subestimando este tipo de riesgos. Sin embargo, en entornos industriales, este tipo de vectores sigue estando detrás de incidentes relevantes, algo que ya se vio en su momento con casos como Stuxnet y que, en menor escala, continúa ocurriendo.
En este contexto, Latinoamérica todavía tiene margen de mejora en la adopción de modelos de seguridad más preventivos, con mayor capacidad de control y segmentación de sistemas críticos. Pero la tecnología por sí sola no es suficiente. La concienciación y la formación siguen siendo factores clave. Al final, las organizaciones que integran la ciberseguridad como parte de su estrategia —y no solo como un requisito técnico— son las que mejor resisten este tipo de escenarios. De hecho, distintos estudios, como algunos de Accenture, apuntan a que las compañías más maduras en ciberseguridad no solo reducen riesgos, sino que también obtienen mejores resultados de negocio a medio y largo plazo.
Ante este escenario, ¿qué papel pueden jugar compañías como la suya?
En este contexto, empresas como authUSB trabajan en un área muy concreta, pero crítica: el control de dispositivos externos y la protección de la información en entornos sensibles. Además, ayudan a las organizaciones a cumplir con normativas y estándares de ciberseguridad como ISO 27001, la Directiva NIS2 o el Esquema Nacional de Seguridad, el marco español que define requisitos de seguridad para proteger la información y los servicios digitales.
Aunque pueda parecer un aspecto menor, la realidad es que muchas organizaciones siguen teniendo uno de sus puntos más vulnerables en algo tan cotidiano como un puerto USB. A través de estos dispositivos pueden materializarse distintos tipos de ataques, desde amenazas físicas como USB Killer (de carácter eléctrico), hasta manipulaciones de hardware como BadUSB o infecciones por malware. Además, la fuga de información mediante dispositivos externos sigue siendo un problema real, especialmente en redes aisladas o entornos de alta seguridad. En muchos casos, se trata de incidentes perfectamente evitables.
Ahí, precisamente, es donde centramos nuestro trabajo. Desde authUSB desarrollamos soluciones certificadas específicas para reducir estos riesgos. Por ejemplo, SafeDoor permite controlar de forma segura el uso de puertos USB y gestionar el intercambio de archivos, mientras que Olvido está orientado al borrado seguro y certificado de información sensible. De hecho, nuestro enfoque es bastante práctico: ofrecer soluciones que encajen en el día a día de las organizaciones sin complicar su operativa. En entornos críticos no solo importa la seguridad en sí, sino también que las herramientas sean fiables, fáciles de integrar y cumplan con los estándares exigidos. El objetivo es que las organizaciones puedan operar con normalidad, pero con la tranquilidad de tener estos riesgos bajo control.
authUSB
Servicios y soluciones: authUSB es una empresa española especializada en ciberseguridad, centrada en la protección de datos críticos y entornos sensibles. Sus soluciones están diseñadas para reducir los riesgos asociados al uso de dispositivos externos y asegurar una gestión adecuada de la información a lo largo de todo su ciclo de vida.
Sectores en los que está presente: Infraestructuras críticas, industria, defensa, energía y administraciones públicas.
Presencia: authUSB cuenta con presencia internacional en prácticamente todos los continentes, con proyectos y clientes en Europa, América, Asia, África y Oceanía.





